El pasado 27 de enero, nuestra comunidad educativa se unió a la conmemoración del Día Mundial de la Educación Ambiental, una jornada que nos recordó la importancia de cuidar la naturaleza y asumir compromisos reales frente a los desafíos ambientales de nuestro tiempo.
La actividad se desarrolló siguiendo la estructura propuesta por el Ministerio de Educación, pero con el sello especial de nuestro centro, donde cada estudiante, docente y familia aportó su entusiasmo y creatividad.
Apertura institucional
La jornada inició con palabras breves de nuestro equipo de gestión, quienes nos invitaron a reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos como comunidad educativa en la protección del medio ambiente. Fue un momento de unidad y motivación.
Mensaje ambiental central
Posteriormente, compartimos el mensaje oficial del MINERD, que nos recordó que la educación ambiental es una estrategia clave para construir un futuro sostenible. La reflexión guiada permitió que nuestros estudiantes expresaran ideas sobre cómo contribuir desde la escuela y el hogar.
Gesto simbólico ambiental
Uno de los momentos más emotivos fue el gesto simbólico ambiental. En nuestro liceo realizamos la siembra de plantas y la exhibición de carteles elaborados por los estudiantes, llenos de mensajes de esperanza y compromiso. También dedicamos un “minuto ecológico” para orar por los ríos, los árboles y las especies que debemos proteger.
Impacto en nuestra comunidad
Más allá de la actividad, lo que quedó fue un profundo sentido de pertenencia y compromiso. La jornada nos sensibilizó y nos recordó que la educación ambiental no es solo un día en el calendario, sino una práctica constante que fortalece nuestra identidad como comunidad educativa.




